sábado, 20 de junio de 2009
Anne Sexton, dicen,
que una vez
tomando martinis y cosmopolitans
en Boston con Sylvia Plath
empezo a contar cuentos infantiles
de una manera mordaz
gritaba en medio del bar
vociferaba alcoholizada
tal y tal monada
sobre cenicieta y blancanieves y los siete enanos
a lo que el psicoanalisis de Jung mucho replicaba
Plath no entendía nada pero se reía , cogía corage y hablaba con ella de tulipanes
de como era sentirse loca, de Lesbos, de sus hijos, de estar encerrada en roles y arquetipos, de ensoñaciones y sueños despierta
En los bares, los hombres las veian bellas, pero a la vez, las rehuian, ellas hablaban de cosas del corazon, del instinto, del espiritu, del aura...eran voraces, cual dinamita...ni ellas podian con su intensidad
eran el fuego y la leña
se autoconsumian, pero su vida no tenia motivo ni sabor si no lo hacian
fieras, felinas
bolas de energia
verborrea y alta voz
baile desacompasado
y tulipanes en sus pies y papas para hervir y pelar, hijos que cuidar, margaritas en el pecho
besos humedos, hombres que respetar sin saber como
hogares prematuros
chimeneas y hornos y gas
cosmopolitans y martinis
Vivamos y hablemos de morir